Dramaturgia del Dado | El placer del Rol | Capítulo 1

Dramaturgia del Dado | El placer del Rol | Capítulo 1

¿Qué son los juegos de rol?

He decidido hacer seis escritos intentando introducir, con un curso muy básico, de cómo funcionan las pautas de este mundo y dónde podés empezar. 

Si estás leyendo esto es porque eres parte de la comunidad de Smiley Games y has querido meterte o enterarte un poco de qué va el relajo del mundo del rol.

 

Te has encontrado con los misterios de las publicaciones de rol en las redes sociales o te ha pasado este link alguno de tus amigos para que juegues con él o ella, con la esperanza de que yo sea capaz de convencerte de que esto no es un hobby para potenciar los asesinos en serie o inadaptados sociales.

¿Qué es un juego de rol? Si nos ponemos estrictos, un juego de rol es cualquier actividad enmarcada como juego en el que tengas que tomar un rol que no sea el tuyo propio. Lo que quiere decir que las cuentas de Twitter, los foros de Reddit y los grupos de Discord son un ejemplo en los que muchos actúan como si fuesen un personaje concreto. Los grupos de interpretación e improvisación o muchos juegos con elementos narrativos tipo Werewolf, son innegablemente en su base, juegos de rol en el sentido más estricto de la palabra. Siendo puristas podríamos incluir las representaciones medievales de batallas, pero a lo que me refiero cuando digo juego de rol, es lo que se conoce como tabletop Role-Playing Game (RPG) o simplemente juego de rol de mesa. Seguramente esto ya te va sonando más, aunque sólo sea por referencia a la cultura pop. 

 

Los elementos diferenciadores son: una mesa, un tipo ensalzado en una pose de poder, rodeado de unos cuantos individuos más dubitativos, y enseres propios de la situación como papeles, lápices, extraños dados, tablas con muchos números, mapas, comida y bebida y a veces incluso pequeñas figuritas. 

¿Quién puede disfrutar del tabletop RPG? Muchas veces tenemos el estigma de una banda muy variopinta de nerds alrededor de una mesa, ataviados con accesorios propios de una fiesta de cumpleaños, gritando cosas grandilocuentes como escenario propio de este juego, en un ritual mágico para mantener a salvo la propia dignidad. Pero si las series de televisión y las películas de turno me dan un respiro, igual puedo desmentir esto un poquito. 

Pensemos en todo esto como el cosplay. Es cierto que hace tiempo podríamos encontrarnos un panorama bastante desalentador, pero afortunadamente la cultura del disfraz y el evento, han evolucionado y hoy día podemos encontrarnos no sólo gente a atractiva haciendo un trabajo absolutamente profesional, contratados por eventos, sino también fans que hacen un trabajo muchas veces mejor que los cosplayers contratados, por simple amor al arte. Esto no sólo queda ahí, también se extiende a proyectos audiovisuales, que tienen como principal objetivo celebrar esta cultura. Hay canales en youtube dedicados a enseñarte cómo hacer desde brazaletes de cuero hasta armaduras completas y hay otros que se encargan de maquillaje, que muchas veces dan ese pequeño detalle final a tu cosplay o directamente son una parte imprescindible del mismo.

Con el mundo del rol, salvando las distancias, estamos exactamente el mismo caso. El único problema es que muchas películas y series se encargan de tratar de deshumanizar a los aficionados de este tipo de juegos, no mostrando demasiado respeto hacía ellos (en el mejor de los casos) o mostrándonos como potenciales asesinos en serie, en el peor de ellos. 

Para todo aquel que se pregunte ¿cómo sé si esto es para mí? Voy a dar una serie de características, que siempre que un ajeno a todos esto ha demostrado tener, se lo ha pasado en grande desde su primera partida, durante mi amplia experiencia como máster de ya diez años.

El primero, lo más sencillo y obvio: el LECTOR EMPEDERNIDO. Todo el que tiene una amplísima experiencia leyendo, consigue adaptar su inteligencia a dos actividades claves en el rol; el escenario y la puesta en escena. Si has visto una película de Harry Potter o un capítulo de Game of Thrones y si luego te dedicas a leer la saga homónima o Canción de hielo y fuego, un buen lector será capaz de adaptar los escenarios. Tomando como punto de referencia lo llevado a la pantalla o lo mismo que su imaginación le deje ver y reinterpretando en la puesta en escena, a medida que lee nueva información. Cualquiera que tenga estas habilidades no tendrá problemas en explotarlas en una partida.


Dos, el señor o señora de “No entres que te van a matar” o lo que es igual a todas aquellas personas que se creen más inteligentes que todos los personajes del medio que consume. Los GRITA PANTALLAS. Si eres de los que tienen hartos a sus amigos gritando a los actores que no te escuchan, quizás merezca la pena optar por un medio más interactivo, en el que tu toma de decisiones sí que puede ser un factor bastante más determinante.


Número tres. ACTORES E IMPROVISADORES. Si eres o tienes ganas de ser actor, pocos ejercicios mejores que este (poco que decir más que un aviso). Si te gusta actuar has dado con un hobby perfecto para juntar el storytelling y tus dotes interpretativas, pero simplemente ten en cuenta con quien juegas. Me ha pasado más de una vez el tener en la misma mesa un jugador “actor de método” interpretando a un goblin y personas del tipo “mi personaje dice”. En lugar de actuar directamente como su personaje, es decir, personas que están interpretando personajes de forma mucho más tímida que el primero que está completamente absorto. Puede ser muy incómodo para ambos juntar gente tan diferente. Suelo recomendar optar por tener gente afín, que pueda ser flexible o que vayan a ir todos al “mi personaje dice” o que sean todos unos DiCaprio en potencia.

Número cuatro; GUIONISTAS Y ESCRITORES o cualquier persona que tenga interés en contar una historia. A tus jugadores les va a gustar, les va a encantar trastear esa historia que con tanto cariño escribiste, hasta el punto de cambiarla por completo, y aunque puedas hacer un Deus Ex Machina (“El poder del Guión” en cristiano) para salvar tu historia original (como he hecho en numerosas ocasiones) hay que escribir más de un final en mente, sabiendo que corres el riesgo en todo momento de que los personajes se rebelen ante ti a la mitad de la historia y pueden pasar de ir a una cueva a rescatar a los enanos o a una mansión llena de espíritus y dedicarse a acampar en una montaña o irse de fiesta a un puerto. A nadie le gustan los jugadores que no dejan que la trama avance, pero el máster que va por el mundo en plan “Yo he venido aquí a jugar mi historia”, caen todavía peor.


Cinco. CUALQUIER FRIKI AFICIONADO con algo que tenga que ver con la ambientación de la partida que toque. ¿Nunca te llegó la carta de Hogwarts? ¡No me extraña! porque te la he robado yo. Ahora siéntate en mi mesa y te la devuelvo. ¿Tu Omnitrix nunca ha funcionado? ¡Ahora ha llegado el momento! Dejemos que la suerte escoja tu nueva forma. ¡Hola! Soy un viejo mago y me han dicho que tienes las habilidades que necesito. Prometo aventuras, riquezas y puede que un dragón, o dos, porque qué sería de la vida sin un par de retos con escamas. 


Da igual el tipo de universo que te maravilla, hay un juego de rol para ti. La marca del juego de rol de mesa más popular, nos guste o no, es Dungeons & Dragons. Es nuestro abanderado, nuestro estandarte, y muchas veces, nuestro desafortunado nexo con la cultura pop. Que no siempre es todo lo respetuosa que debería, pero una vez rascas la superficie, hay literalmente miles de juegos diferentes, y muchos de ellos sin una temática clara para que tú puedas darle la que más te guste y las posibilidades sean literalmente ilimitadas. 

A mí por ejemplo el modelo más clásico, el de taberna más mazmorras y de último un dragón, me parece algo aburrido. Me gustan más otras clases de sistemas que se basan en mantener conversaciones, haciendo luchas de poder e influencia. Juegos basados en interrogaciones y sistemas de pistas, que tienen una estructura más cercana a lo que podría ser una aventura gráfica o directamente juegos interpretativos. Mientras que el otro modelo es muchísimo más reminiscente de un massively multiplayer online role-playing game (MMORPG).

 

Por temas de series y películas, parece que este mundo se basa completamente en guerreros, hechiceros, elfos y dragones; pero literalmente puedes jugar a lo que te de la real gana. No sólo es bastante sencillo encontrar juegos de rol ya hechos de prácticamente cualquier saga mínimamente popular, sino que hay muchísimos juegos de rol que no tienen ambiente para que les puedas poner la que más te guste sin demasiada dificultad.

Es algo similar a un RPG normal y corriente, tanto en Diablo como en Fallout, puedes subirte una serie de características, que no sólo tienen un impacto en cómo es tu personaje, sino que también en cómo afronta los retos que tienen por delante. Esto en un juego de rol es exactamente igual. Las hojas de cada juego están adaptadas al set in del mismo, pero sigues teniendo total libertad para hacer ese personaje tuyo. Es un símil muy bonito, ya que muchas veces la única diferencia entre estos dos productos, el rol y el videojuego, es el motor que mueve todo lo dicho. 

Los videojuegos te lo dan todo hecho, pero los juegos de rol, si cuentas con un máster, con una aventura interesante y vienes equipado con una buena gráfica de imaginación, para interpretar lo que él te dice, estamos ante el juego sandbox con posibilidades infinitas que puedas disfrutar en un modo multijugador.

 ¿Qué te parece? ¿Tienes ganas de saber más? ¿Estás ligeramente intrigado?


¡Nos vemos en la mesa!


Raúl E. Rivera. 

Director de Juego por Accidente.

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